El primer Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) de 2023, elaborado por el Banco Central, ha mostrado un aumento en las proyecciones de inflación. De acuerdo con el informe, que recoge datos de 45 participantes entre el 28 y 30 de enero, se estima que la inflación de enero será del 2,4%, lo que representa una desaceleración respecto al 2,8% registrado en diciembre, pero supera las expectativas anteriores.
Los analistas han ajustado al alza sus pronósticos para 2026, estableciendo una mediana de inflación del 22,4%. En particular, el grupo de analistas más optimista ha elevado esta cifra a un 24,5%. Este cambio en las expectativas ocurre en un contexto de reestructuración del Indec y retrasos en la implementación de un nuevo índice de precios.
En el ámbito cambiario, se anticipa una estabilidad a corto plazo con una corrección a la baja en el tipo de cambio nominal, proyectándose un valor de $1.475 para febrero. Sin embargo, se prevé que para finales de 2026 el dólar alcance los $1.750, lo que implicaría una depreciación anual del 20,9%, levemente inferior a la inflación proyectada.