La renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC ha generado inquietud en el ámbito político y ha puesto en tela de juicio la fiabilidad de los datos sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Este cambio se produjo tras el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre una inflación de enero estimada en torno al 2,5%, similar a la de diciembre del 2025.
Diversas consultoras han coincidido en que la inflación de enero no alterará la tendencia que se ha mantenido desde septiembre del año pasado. Desde el Romano Group, se enfatizó que, aunque la actualización de las canastas de consumo podría ofrecer un reflejo más preciso del IPC, las diferencias entre las metodologías actuales son mínimas. Según su análisis, la variación mensual entre ambas metodologías tuvo una discrepancia de 0,1 puntos en diciembre del 2025.
Por su parte, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) criticó que el INDEC aún utiliza ponderadores desactualizados, lo que afecta la captación de aumentos tarifarios. CEPA estimó que, con ponderadores revisados, la inflación acumulada entre noviembre del 2023 y noviembre del 2025 alcanzaría un 288,2%, frente al 249,5% con la metodología actual. Esta discrepancia ha sido reconocida incluso por el FMI, quien ha solicitado una actualización en la metodología utilizada.