Marco Lavagna renunció como director del Indec tras la revelación del Banco Central sobre la manipulación de datos que afectó la inflación en los últimos dos años. Su salida tomó por sorpresa a funcionarios del Ministerio de Economía y a la Casa Rosada, quienes no estaban al tanto de su decisión.
La renuncia se produce a solo ocho días de la presentación del nuevo índice de inflación, el primero que se calculará con los parámetros actualizados que reflejan mejor los consumos de los argentinos. Este índice había sido retrasado por Lavagna, lo que generó suspicacias sobre el temor del gobierno a un aumento en la cifra de inflación.
El informe del BCRA admitió que, de haberse aplicado el nuevo IPC, la inflación habría sido más alta debido al incremento de tarifas de servicios públicos. Esta revelación valida las sospechas sobre la manipulación de datos en el organismo encargado de medir la inflación y la pobreza en el país.
El nuevo índice, que entra en vigor en 2026, busca corregir la sobreponderación de gastos en servicios como electricidad y gas, que habían sido calculados con tarifas en niveles récord en comparación con los mínimos actuales.