A partir de enero, el nuevo esquema de bandas cambiarias en Argentina se basará en la inflación oficial en lugar de tener ajustes mensuales fijos. Este cambio busca frenar la apreciación del peso y corregir el atraso del tipo de cambio.
El objetivo principal de esta reforma es adaptar las tarifas cambiarias a la realidad económica del país, buscando un equilibrio más adecuado en el mercado. El BCRA será el encargado de implementar estas modificaciones, que se consideran necesarias ante la presión inflacionaria.
Con este nuevo sistema, se espera que las bandas cambiarias respondan de manera más efectiva a los cambios en la economía, contribuyendo así a una mayor estabilidad en el mercado cambiario argentino.