La economía argentina presenta un panorama mixto al cierre del 2025, con avances en la inflación y el superávit fiscal, pero con sectores productivos que aún no logran recuperarse completamente. El Gobierno, liderado por Javier Milei, ha conseguido estabilizar variables económicas clave, aunque el consumo y el empleo formal siguen mostrando signos de debilidad.
Datos recientes indican que el Índice General de Actividad (IGA) de Orlando J. Ferreres cayó un 0,8% en noviembre, interrumpiendo una tendencia de crecimiento. En comparación interanual, la actividad creció solamente un 1,6%, acumulando un crecimiento del 5,4% en los primeros once meses del año. La industria manufacturera se ha visto particularmente afectada, con una caída de la producción del 1,8% mensual y del 3,7% interanual.
A pesar de los desafíos en el sector industrial y comercial, el agro y la energía han sido los principales motores de la economía. La agricultura y la ganadería reportaron un crecimiento interanual del 8,9% en noviembre, gracias a una campaña triguera exitosa, mientras que la producción de petróleo en Vaca Muerta aumentó un 28% anual, aunque el gas presentó una leve disminución.
En términos de inflación, el programa del Gobierno ha logrado reducirla significativamente, alcanzando un mínimo del 1,5% mensual en mayo. Sin embargo, el camino hacia una recuperación económica más amplia continúa siendo un desafío.