Los precios de los alimentos se han convertido nuevamente en el principal impulsor de la inflación, especialmente hacia finales de enero. A pesar de que la desaceleración de la inflación iniciada en 2025 continúa en términos generales, los datos de relevamientos privados indican que los productos de consumo diario presentan incrementos que afectan el índice mensual.
Este aumento en los precios de los alimentos está llevando a que la inflación mensual supere el 2%. La situación pone de relieve la persistencia de la presión inflacionaria en la economía argentina, a pesar de los esfuerzos por controlar este fenómeno.