El reciente acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos ha generado un clima de optimismo en el sector empresarial argentino. Este acuerdo, que no se clasifica como un tratado comercial ni implica ajustes arancelarios, representa un hito importante en las relaciones internacionales del país, que había estado buscando establecer vínculos más sólidos con la potencia mundial.
Sin embargo, la atención pública se ha visto desvíada por la polémica generada por la suspensión del cálculo del índice de precios al consumidor de enero. La renuncia de Marco Lavagna, director del Indec, sorprendió a muchos, pero el ministro Luis Caputo aclaró que se trató de una decisión política ante la alta inflación. La nueva canasta de consumos se aplicará solo cuando la inflación mensual se considere controlada, lo que se estima podría suceder en agosto.
El próximo 10 de febrero se publicará el dato de inflación de enero, y se espera que la cifra inicial comience con 2. La clave estará en observar si logra bajar del 2,8% registrado en diciembre, en un contexto donde el Gobierno enfrenta el desafío de manejar las expectativas económicas y la presión sobre la inflación.