La inflación en Argentina ha comenzado a estabilizarse entre el 2% y el 3% mensual, según el último informe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso), lo que indica un nuevo equilibrio inflacionario que, aunque menor al heredado, sigue siendo elevado. Este cambio se observa tras más de dos años de gestión del actual gobierno, donde los precios han dejado de disminuir de manera sostenida.
Desde mediados de 2025, el índice de precios ha mostrado una leve tendencia creciente, similar a los niveles del año anterior. El informe señala que la desaceleración inicial se logró a través de un uso simultáneo de anclas nominales que han ido perdiendo efectividad. La devaluación del 118% en diciembre de 2023 marcó un punto crítico, llevando la inflación mensual a un pico del 25,5%.
A pesar de algunos ajustes fiscales y la apertura importadora, el informe del Ceso advierte que no hay señales claras de una baja sostenida en la inflación. La efectividad de las políticas cambiarias ha disminuido conforme se ha reducido la brecha entre la inflación y la devaluación, reflejando un desgaste en las anclas nominales implementadas por el gobierno.