A partir de este viernes 2 de enero, se implementa un nuevo esquema de bandas cambiarias que se ajustará según la inflación. Este cambio busca evitar que la compra de dólares incremente el tipo de cambio hasta su límite superior, lo que obligaría al Banco Central a vender divisas, contraviniendo el objetivo de fortalecer las reservas.
La modificación tiene como finalidad ofrecer mayor previsibilidad al régimen cambiario y reducir la posibilidad de sobresaltos. La nueva banda, diseñada para alinearse con el comportamiento de los precios, pretende que las compras de dólares se mantengan en sintonía con la demanda de pesos, evitando reacciones defensivas ante inestabilidades financieras o políticas.
El escenario inflacionario sigue siendo un factor determinante, con la inflación aproximándose al 2% mensual y con aumentos de tarifas y combustibles pendientes. Las proyecciones sugieren que el mes de diciembre cerró con un incremento significativo en los precios, lo que podría complicar las metas de desinflación del Gobierno. Además, se anticipa que para 2026, se deberá mantener un equilibrio entre el orden fiscal, la desaceleración inflacionaria y la estabilidad cambiaria.