A pesar de que el Banco Central de la República Argentina había presentado un escenario de estabilidad cambiaria en enero, las compras de divisas por parte de argentinos se han mantenido en niveles elevados en los meses anteriores. Tanto individuos como empresas mostraron un interés marcado por adquirir dólares, lo que indica una clara tendencia en el uso de estas divisas.
El levantamiento parcial del cepo cambiario en abril del año pasado ha contribuido a una aceleración en la salida de divisas del país. Este contexto ha llevado a un incremento en la demanda de monedas extranjeras, reflejando una preocupación persistente por la situación económica y la búsqueda de alternativas en un entorno financiero incierto.