Este viernes se implementará un nuevo esquema de bandas de flotación en el mercado cambiario argentino, donde los ajustes se realizarán de acuerdo con la inflación. Esta medida se produce en medio de un creciente clamor para eliminar completamente el cepo cambiario.
El contexto de esta decisión es crítico, ya que el 9 de enero del próximo año se vencerán más de US$ 4.200 millones en obligaciones con bonistas privados. Este vencimiento podría intensificar la presión sobre el dólar en el país.
Las autoridades esperan que el nuevo esquema ayude a manejar la volatilidad del mercado, aunque los desafíos económicos persisten. La relación con los bonistas y la situación del tipo de cambio seguirán siendo temas centrales en la agenda económica argentina.