El Banco Central (BCRA) ha delineado su visión sobre el futuro del cepo cambiario para las empresas en un informe reciente. La flexibilización de las restricciones está condicionada al acceso de Argentina a los mercados internacionales de deuda, lo que significa que el levantamiento gradual del cepo dependerá de un "acceso fluido" al financiamiento externo por parte del Tesoro.
El documento menciona que, para garantizar la estabilidad financiera, el BCRA ajustará su política macro y microprudencial durante el próximo año. Esto implica que, si se logra un equilibrio cambiario y se mejora el acceso a los mercados externos, se podrán flexibilizar las restricciones sobre dividendos y deudas comerciales acumuladas antes de 2025.
A partir de 2026, las empresas podrán acceder al mercado de cambios para cumplir con sus obligaciones correspondientes al ejercicio 2025, siempre bajo el marco regulatorio que establezca el BCRA. Este enfoque se alinea con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que respalda la continuidad de las restricciones como un medio para mantener la estabilidad económica y corregir desequilibrios externos.