Desde la flexibilización del cepo cambiario para personas físicas en abril del año pasado, el mercado cambiario argentino ha experimentado cambios significativos. La demanda de dólares por parte de individuos y familias ha crecido notablemente, impulsada por la necesidad de atesorar divisas y realizar compras en el exterior. En diciembre, las compras de billetes alcanzaron los 2.186 millones de dólares, mientras que las ventas fueron de 477 millones, resultando en un saldo neto de 1.709 millones de dólares.
Estos datos del BCRA también indican que aproximadamente 1,5 millones de personas realizaron compras de dólares, en contraste con 670.000 que vendieron, lo que subraya una demanda que supera considerablemente a la oferta. A pesar de las oportunidades de inversión como el carry trade, el público ha mostrado una preferencia por aumentar su tenencia de dólares.
Además, la cuenta financiera cambiaria del BCRA reportó un superávit de 1.505 millones de dólares en diciembre, impulsado por ingresos netos de préstamos de organismos internacionales. Este superávit se sumó a otros movimientos netos, compensando los egresos del sector financiero y privado no financiero.