El Banco Central de Argentina ha decidido desarrollar un nuevo índice de inflación subyacente, denominado IPC-S BCRA, con el objetivo de monitorear la dinámica de precios y ajustar la emisión monetaria. Este indicador será crucial para determinar los próximos pasos en la fase 4 del programa monetario, donde una desaceleración de la inflación podría permitir al BCRA comprar más dólares y aumentar la base monetaria.
El nuevo índice se basa en la inflación núcleo publicada por el Indec, pero excluye precios estacionales y regulados, así como componentes altamente volátiles como los precios de la carne y los alquileres. Según el último Informe de Política Monetaria (IPOM), se busca crear una herramienta que sea sencilla y replicable por analistas.
Las diferencias en las mediciones de inflación ya son evidentes. En diciembre, el IPC general aumentó un 2,8%, mientras que la inflación núcleo fue del 3%, y el IPC-S BCRA registró un incremento del 2,1%. A lo largo de 2025, la inflación interanual también mostró divergencias, con un 31,5% en el IPC general y un 28,1% en la medición subyacente del BCRA.
Paralelamente, se sigue esperando la publicación del nuevo índice de inflación que está preparando el Indec, el cual aún no tiene una fecha de lanzamiento definida.