La próxima semana, Argentina recibirá una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para iniciar la segunda revisión de un acuerdo firmado en abril de 2025. Este encuentro se centrará en dos aspectos clave: el superávit fiscal y la acumulación de reservas, temas que han sido prioritarios para los técnicos del FMI durante el último año. Si se cumplen las expectativas, podría liberarse un desembolso de U$S 1000 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó recientemente que el 2025 cerró con un superávit fiscal, marcando la primera vez desde 2008 que se logran dos años consecutivos de superávit financiero base caja. A pesar de que el resultado primario alcanzó el 1,4% del PBI, superando la meta acordada del 1,3%, el objetivo a largo plazo se ha ajustado a un 1,5% en el Presupuesto para 2026.
Sin embargo, las reservas del Banco Central aún presentan un desafío, ya que se reporta que Argentina está U$S 11.085 millones por debajo de la meta de acumulación fijada. Ante esta situación, el equipo de Caputo deberá abordar la reunión con una solicitud de waiver al FMI. A pesar de estos contratiempos, la portavoz del FMI, Julie Kozack, ha señalado que se observan "progresos continuos y esfuerzos de estabilización" en el país.