Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), expresó su respaldo al gobierno de Argentina durante una conferencia en Washington. En su declaración, enfatizó la importancia de mantener el rumbo hacia el cambio, especialmente con las elecciones legislativas programadas para el 26 de octubre, donde se renovará la mitad de los escaños en la Cámara de Diputados y un tercio en el Senado.
A pesar de que Argentina no ha comenzado a reembolsar el préstamo de 45.000 millones de dólares otorgado en 2018, el FMI aprobó un nuevo rescate financiero de 20.000 millones de dólares. Esto convierte a Argentina en el mayor prestatario de la institución, con una deuda total que asciende a 65.000 millones de dólares, incluyendo intereses. Esta cifra es casi cuatro veces mayor que la de Ucrania, el segundo mayor deudor del FMI.
La relación de Argentina con el FMI ha sido complicada a lo largo de los años, siendo el último país latinoamericano en unirse en 1956 y pasando gran parte de su historia económica bajo acuerdos con la institución. A pesar de la retórica libertaria del presidente Javier Milei, su administración ha enfrentado desafíos similares a los de gobiernos anteriores en materia económica.