Desde el 27 de diciembre de 1945, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha influido en la economía argentina, estableciendo condiciones para la economía del país. Recientemente, bajo el gobierno de Milei, se está reviviendo esta relación, y se observa una limitación en los aumentos salariales. Este hecho recuerda el acuerdo stand by de 1976, que también impuso restricciones en el salario real.
El FMI, creado tras la conferencia de Bretton Woods en 1944, ha estado presente en momentos críticos de la historia económica argentina. A lo largo de las décadas, el salario real ha sufrido caídas significativas, siendo el periodo de 1974 a 1977 uno de los más críticos, con un descenso del 41% en el poder adquisitivo, según datos del CEPED e Indec.
La historia de la relación entre Argentina y el FMI ha estado marcada por crisis recurrentes, en las cuales el salario no logró recuperarse a pesar de periodos de crecimiento económico. La intervención de Estados Unidos, particularmente bajo la administración de Donald Trump, también juega un papel importante en el contexto actual.