El Fondo Monetario Internacional (FMI) reanudará las revisiones de las metas fiscales y de reservas en febrero, tras meses de inactividad. Durante estas revisiones, se discutirá la posibilidad de un desembolso de aproximadamente 1.000 millones de dólares. Esta situación se presenta después de que en abril se anunciara un acuerdo de Extended Fund Facility por 20.000 millones de dólares, que permitió una apertura parcial del cepo cambiario para ahorristas.
El FMI había enviado en una primera etapa 12.000 millones de dólares, seguido de un segundo desembolso de 2.000 millones de dólares tras un examen en agosto. Sin embargo, en medio de tensiones cambiarias, el Tesoro de Estados Unidos se convirtió en un nuevo acreedor para Argentina, ejerciendo un papel crucial en las negociaciones financieras. Este organismo, que posee el 16% del poder de decisión del FMI, ha influido en las conversaciones entre el gobierno argentino y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
Adicionalmente, el Gobierno argentino cumplió con una de las metas establecidas por el FMI para 2025, alcanzando un superávit primario. Esto se logró mediante un ajuste fiscal que limitó significativamente la capacidad del Estado para realizar inversiones públicas y mantener el gasto social, según un informe de la consultora Vectorial.