Argentina firmó en abril de 2025 un acuerdo extendido con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un total de 20 mil millones de dólares, el cual se desarrollará en un plazo de 48 meses. Este nuevo EFF 2025 incluye un desembolso inmediato de 12 mil millones de dólares, marcando un hito en la historia de los programas del FMI. A pesar de esta inyección de fondos, la economía argentina continúa en un estado crítico, con una profunda recesión en 2025.
La construcción y la industria experimentaron caídas significativas del 15% y 11% respectivamente, mientras que la inversión total disminuyó un 6% y se perdieron 130.000 empleos. El consumo privado apenas mostró un crecimiento de un 1% entre 2023 y 2025. A pesar de la aprobación del tercer acuerdo consecutivo, el BCRA todavía enfrenta desafíos con la meta de reservas, lo que ha llevado a una mayor presión sobre las políticas económicas.
El ajuste fiscal ha resultado en una reducción del presupuesto nacional del 26,5% en términos reales, afectando gravemente sectores como la educación y la vivienda. Las evaluaciones del FMI indican que las estrategias de ajuste, lejos de estabilizar la economía, han profundizado la recesión y aumentado la vulnerabilidad social. Además, los proyectos extractivos en curso contradicen los compromisos de Argentina en el Acuerdo de París y evidencian la dependencia de los combustibles fósiles, mientras se recortan fondos para la transición energética.