El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un crecimiento del PBI argentino del 4% para este año y el próximo, lo que lo posicionaría como una de las economías de mayor expansión en la región. Esta estimación es ligeramente inferior a la del Gobierno, que anticipó un crecimiento del 5%. A pesar de este optimismo, el informe resalta que la economía argentina se desarrollará en un entorno global marcado por tensiones comerciales y riesgos geopolíticos.
El FMI presentará su perspectiva en una nueva ronda de negociaciones que comenzará a principios de febrero, donde se abordarán las metas de reservas y superávit fiscal para fin de año. En juego está un desembolso de US$ 1.000 millones, aunque también se contempla un vencimiento de aproximadamente US$ 850 millones hacia el propio fondo, lo que podría reducir el ingreso neto de divisas.
Comparativamente, se espera que Brasil y México crezcan menos que Argentina en los próximos años, con tasas de 1,6% y 1,5% respectivamente para 2026. El informe del FMI, presentado en Bruselas, destaca que, a pesar de un contexto complicado, la economía argentina se beneficiará de una normalización macroeconómica y mayor previsibilidad.