Argentina enfrenta una creciente carga de intereses de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), acumulando pagos por un total de US$15.611 millones desde 2018. Este monto se deriva de dos acuerdos significativos: el préstamo extraordinario otorgado durante la gestión de Mauricio Macri y el nuevo crédito de US$20.000 millones aprobado en 2022 bajo la administración de Javier Milei.
En 2024, el gobierno de Milei se enfrenta al mayor desembolso anual registrado, con un pago de US$3.098 millones, superando los pagos de años anteriores. Durante el mandato de Alberto Fernández, los intereses pagados alcanzaron US$7.402 millones, mientras que en la administración de Macri se abonaron US$1.491 millones.
De no recibir nuevas asistencias financieras, Argentina deberá desembolsar otros US$12.700 millones en intereses hasta 2030. Las proyecciones a largo plazo indican que los vencimientos de capital e intereses podrían sumar US$76.316 millones hasta finales de 2046, lo que incrementará aún más la exposición del país ante el FMI.