En noviembre de 2023, la actividad económica en Argentina acumuló un crecimiento del 4,1% durante los primeros dos años de la presidencia actual. Sin embargo, el último trimestre del año mostró una caída, con un PIB en descenso del -0,3% respecto al mes anterior, marcando así dos meses consecutivos de retroceso. Este contexto se da tras la eliminación del cepo cambiario para individuos, en medio de una alta volatilidad del dólar.
Un informe de la Fundación Mediterránea indica que el país ha entrado en un periodo de estancamiento que ya suma diez meses, lo que se denomina "fase 3" del impacto del programa económico. La industria manufacturera fue la más afectada, con una disminución del -8,2%, seguida por el turismo con -6,7%, el comercio con -4% y la construcción con -2%.
En contraste, sectores como la intermediación financiera y la minería mostraron un crecimiento notable, registrando aumentos del 14,2% y 6,9%, respectivamente. El agro también presentó un avance del 4,8%. Al cierre del año, se observa un leve repunte en el turismo interno, que podría contribuir a la recuperación de esta actividad.