El nuevo esquema monetario y de tipo de cambio que se implementará a inicio de año enfrenta dos grandes desafíos: la falta de estabilidad en el mercado de divisas y la imposibilidad de acceder al crédito externo. Estas condiciones limitan la disponibilidad de dólares para las empresas.
Además, el gobierno está acelerando un REPO bancario con el objetivo de cubrir los vencimientos que se presentan en enero. Esta estrategia busca fortalecer la liquidez del sistema financiero en medio de un contexto complicado.