La liberación parcial del cepo cambiario para empresas con capital extranjero, efectiva desde el 1 de enero, podría generar presiones sobre el dólar, según Sebastián Menescaldi, director de la Consultora EcoGo. Esta medida permite a las empresas transferir utilidades al exterior, aunque no es retroactiva y solo aplica a los balances del año 2025.
Menescaldi estimó que las utilidades del año pasado podrían alcanzar unos 10.000 millones de dólares, aunque alrededor del 40% a 42% ya ha sido reinvertido en Argentina. Esto dejaría un remanente de entre 5.500 y 6.000 millones de dólares que las empresas podrían girar al exterior. Sin embargo, advirtió que no todas las empresas iniciarán estas transferencias de inmediato, lo que podría limitar el impacto en el mercado cambiario.
Además, el analista señaló que la nueva banda cambiaria no debería afectar la cotización del dólar a corto plazo, enfatizando que la evolución del tipo de cambio dependerá de los flujos de dólares que entren y salgan del país. En los primeros meses del año, anticipó tensiones que podrían llevar el tipo de cambio a niveles superiores a los deseados por el Gobierno.